lunes, 15 de marzo de 2010

Bizcocho casero

Los comienzos son difíciles. Delante del ordenador, con la pantalla en blanco, uno no sabe qué escribir. Bueno, sí lo sabe, pero no sabe cómo plasmarlo, y, sobre todo, qué efecto tendrá sobre el lector. Todas las ideas se colapsan en un cuadro de texto, y las palabras tiemblan mientras escribes la entrada. ¿Qué poner en la primera receta del blog para dejar un buen sabor de boca?. Sin duda, un postre. Pero además tiene que ser fácil, porque en caso contrario la audiencia pasará de largo... Y evitar los pesajes, porque lo de 322 gramos de azúcar, como que desanima al personal...

Dicho y hocho, hagamos un bizcocho. Sin báscula, sin ralladuras de limón (¿quién en su sano juicio tiene limones en casa habitualmente?), sin manchar mil cacharros y sin largas horas amasando... Batir y meter al horno.

Si quieres desayunar como un rey, o invitar a merendar a la suegra, no lo dudes. Haz la receta y me cuentas.

Ingredientes

  • 3 huevos
  • 1 yogur natural
  • 2 medidas (con el vaso del yogur) de azucar
  • 1 medida de aceite de oliva
  • 2 medidas de harina de trigo
  • 1 medida de maizena (harina fina de maiz)
  • 1 sobre de levadura Royal
  • Mantequilla
Echar en el recipiente en el que vayamos a batir la masa los tres huevos y el yogur. Con el mismo vaso del yogur, tomaremos las medidas (más fácil, imposible). Echar las dos medidas de azucar y la medida del aceite. Batirlo hasta tenerlo bien mezclado. Mientras tanto puedes ir calentando el horno a 170º para ir ganando tiempo.
A continuación, añade el sobre levadura, las dos medidas de harina y la maizena y termina de batir hasta que la pasta sea una mezcla homogénea. Si no tienes maizena, pues sustituirla por una medida de harina de trigo (al fin y al cabo, todo es harina) aunque sale más esponjoso con la maizena.

Unta de mantequilla la fuente o molde donde vayas a hacer el bizcocho (si usas un molde de esos modernos de silicona, supongo que puedes obviar este punto). Típicamente puedes usar la bandeja del horno (con lo cual te saldrá un bizcocho grande y finito). Si quieres que te salga un poco más gordito, yo por ejemplo uso una fuente de cristal con unas medidas aproximadas de 35cm por 25cm (comprada en Ikea). Te sale un bizcocho de unos 3-4 cm de alto.

Vierte el contenido de la masa en la fuente y mete al horno, en la parte media-baja. Dependiendo del grosor del bizcocho, tardará más o menos. Si la fuente es grande (y el bizcocho por lo tanto será fino), en 25-30 minutos lo tienes hecho. Si la fuente es más pequeña, unos 40 minutos tienen la culpa. De todas formas, la mejor manera de saber si está hecho es ver si está ya tostadito por encima. En caso de duda, clavar un cuchillo y comprobar que sale limpio.

Antes de hincarle el diente, déjalo enfriar, que te quemarás!!!.

Consejo: si no quieres vecinos gorrones, cierra las ventanas, te olerá la cocina a bizcocho hecho por los ángeles...

3 comentarios:

Javi dijo...

Todo un clasicazo!!!, siseñor... aunque esperaba alguna imagen del bizcocho...
En cualquier caso enhorabuena y que dure!!!

Anónimo dijo...

Mola el blog, se pueden añadir recetas y/o ideas?.

Por cierto que si cubres el bizcocho despúes con chocolate de untar y lo dejas en el frigo para que quede cubierto del choco durito obtienes una suerte de phoskito mazo rico

Jorge dijo...

Hola, anónimo. Por supuesto que las variantes con chocolate son infinitas. Si no tienes problemas con tus abdominales, otra variante es fundir chocolate y echarlo a la masa... Así te saldrá un bizcocho de chocolate, que ríete tú de los brownies... Anímate y nos cuentas.